viernes, 25 de febrero de 2011


Today I woke up with a intense need  of love. Yes, with face of Amelie. 

viernes, 11 de febrero de 2011

¡Te amo con todo mi cerebro!



Constantemente pienso en aquellas personas que pasaron por mi vago, vacío y redondo corazón y en lo que sería si no hubiéramos tenido aquellos errores. Innumerables pensamientos me confirman mi  nuevo estado general y vegetal, es entonces cuando me doy cuenta de que estoy enloqueciendo, y es ese mi nuevo estado permanente, seguir enloqueciendo, porque ni a loca completa puedo llegar. Me emociono. Mi ser racional, el que se supone que tengo no responde y entonces caigo una y otra vez, yo sólita me enamoro en cada esquina y nadie me ayuda, alguien debería darme créditos por eso. 


Ok, no es verdad, eso me convertiría y con justa razón en un completa casquivana, pero debo afirmar que eso sólo ocurre porque inevitablemente y gracias a noséquien tengo dos ojos - un poco alteradas mis emociones- y un gusto irremediable por  la belleza humana (muy a mi gusto, claro).

Relacionar el gusto y el amor es fácil, y puede ser que de la vista nazca el amor, pero ó nace de un millón de vistas ó es una que simplemente nace cual impacto del Titanic con el iceberg. Y deberemos darle el peso que merece porque inconscientemente lo haremos al paso del tiempo y sin darnos cuenta; de lo contrario aparecerán todos aquellos síntomas que probablemente  ya conocemos: ansiedad y estrés (quisiera poder tener muchas más definiciones, pero el alto grado de ansiedad en mi cerebro no me deja pensar) que como conclusión nos regala el bonito y siempre bienvenido: desamor. 

Entonces, para prevenir esto último tenemos la opción que dice que hay que callar, silenciar, mirar de lejos al amor que nos cuece las ganas de consumar toda la pasión que ha desatado en nuestras venas, y esto sin lugar a dudas le da el pase de entrada al que ya habíamos mencionado. La segunda alternativa sería tener bien en claro lo que queremos. Escribir una lista de las cosas que nos atraen a esa persona es comportamiento de obsesivos-compulsivos, por consiguiente la segunda lista será para no olvidar los pasos a seguir de lo que comenzará como lo que creemos es un estado emocional optimista: de ilusiones.

Si seguimos al pie de la letra la lista que nosotros mismos hemos redactado y en el orden que indica vamos entonces a notar que el ser amado se siente acechado,  fastidiado y tiende a alejarse, no querrá saber más de nosotros y caeremos indudablemente con el corazón roto. ¡Y venga desamor, instálate de una vez que no veo la hora de tu partida!


Como nota final quisiera agregar que todos nuestros pensamientos, sentimientos y sueños provienen de la actividad cerebral. Así que del corazón no podremos obtener más que un infarto al miocardio. Y ni siquiera decir “Te amo con todo mi cerebro” es correcto, sería entonces algo así como: Te amo por algunas reacciones que provoca mi sistema límbico. (véase resvista cultural ¿Cómo ves? #147).