lunes, 24 de febrero de 2014

El egoísmo filosófico.

Probablemente mis últimas entradas sean muy incoherentes. Por eso mejor me di un tiempito y re escribiré un texto que viene en una de las lecturas para mi clase de Problemas Filosóficos II. El texto es de un tal Rachels y este capítulo habla de El egoísmo psicológico.

Las personas actúan por codicia, enojo, lujuria, amor y odio. Hacen cosas porque están temerosas, celosas, curiosas, felices, preocupadas e inspiradas. Algunas veces son egoístas y otras generosas. A veces incluso heroicas. Ante todo esta la idea de que no hay sino un sólo motivo no puede sostenerse. Si el egoísmo psicológico se sostiene de una manera en que se le pueda probar, los resultados de la prueba serán que la teoría es falsa.

A veces uno se da cuenta de que lee mucho nomás para darse cuenta o comprobar miles de teorías falsas, aunque el texto que adjunte me parece muy real, hasta cierto punto, claro.

domingo, 2 de febrero de 2014

Una vez robé un Lucero de lo alto de un monte blanco.


Un post malhumorado.

La verdad es que siempre he tenido un genio de la chingada, si algún día cualquiera la gente llega a recordarme ya estando muerta (sueño guajiro) seguro mentirán diciendo que era un amor de persona, no he he escuchado muchas referencias negativas al carácter de algún difunto, siempre se les quiere y se les ama y por demás resaltan todas sus virtudes, la cuestión aquí es si recordar los defectos sirve de algo. Uno vive acechado por los juicios que implica el tener un mal carácter, siendo materia viva y activa -si así se quiere- el sujeto parece tener la obligación de estar de buen humor, siempre ser amable y no por el contrario expresar cualquier tipo de enojo o irá -dependiendo la ocasión- del que éste último sienta la necesidad, siendo materia viva y totalmente perceptora la distinción de un buen carácter debería cundir en el entorno de una persona viva, aunque claro eso no significa que sea mi estado permanente... Sólo no olviden mencionar el mal carácter de una persona en su funeral, de todas maneras no se enterará.