domingo, 30 de octubre de 2011

Todos están bien buenos.




Caras vemos, relojes no sabemos...











Este me dio mucha risa.


 Eres basura y a ver quién te recoge... 





Éste de plano me mató el corazón. 






Me faltó el Sr X pero no lo encontré por ningún lado. '-'

miércoles, 26 de octubre de 2011

Permítanme hacer un alto en la narración para escupir sobre su recuerdo. 

Black Tongue



Puedes esconder tu lengua negra, bien, la encontraré en la morgue sabes que querré algo.
Nos esconderemos en el cuarto de atrás, tendremos una enorme suit. Con esto serás feliz.
Sólo deja que sea tuya...
Sol, mantén la lluvia sobre él, la cinta roja es tan ordinaria.
¿Amor? Siento como si el sol se hubiera ido... ¡Hagamos de esto un escape!
¡Quiero verte, gritar y sacudirte! 

Lo vamos a dejar entre familia, si, aunque nos fuguemos.
Sabes que quieres algo. 

martes, 25 de octubre de 2011

El final bonito del señor I.

El señor I, estaba cada vez menos afectado por lo que había perdido y sobre todo por el tema del color, que al principio tanto le había obsesionado. De hecho, ahora decía que estaba "divorciado" del color. Todavía hablaba con soltura de él, pero parecía existir un cierto vacío en sus palabras, como si las extrajera de un conocimiento pasado y ya no comprendido.


....


En una ocasión, unos tres años después de su lesión, Israle Rosenfield realizó la fascinante sugerencia de que el señor I. intentará recuperar su visión el color. Puesto que el mecanismo para comparar longitudes de onda estaba intacto y solo la zona V4 (o su equivalente) estaba dañada, podía existir la posibilidad, al menos en teoria, pensaba Rosenfield, de "reeducar" otra parte del cerebro para que llevara a cabo las correlaciones landinas necesarias y de este modo recuperar algo de la visión del color. Lo asombroso fue la respuesta del señor I. a esta sugerencia. En los primeros meses posteriores a su lesión, dijo, la habría recibido con los brazos abiertos, habría hecho todo lo posible para "curarse". Pero ahora que concebía el mundo en términos completamente distintos, y de nuevo lo encontraba coherente y completo, esa sugerencia le parecía incomprensible y repugnante. Su reintroducción le confundiría enormemente, pensaba, y podría imponerle un revoltijo de sensaciones y perturbar el orden visual de su mundo, ahora restablecido. Durante una temporada había estado en una especie de limbo; ahora aceptaba -neurológica y psicológicamente- el mundo de la acromatopía.

martes, 18 de octubre de 2011

El caso del pintor ciego al color

Ayer me dormí pensando que si alguien -en casos particulares- está expuesto al monóxido de carbono mucho tiempo o  es privado del oxigeno; la zona V4 del cerebro (que es la que codifica los colores en la visión) es gravemente afectada causando así la acromatopsia: Ceguera total al color. '-'

O al menos eso fue lo que entendí del primer relato de Oliver Sacks en "Un antropólogo en Marte" porque utiliza tanto termino teórico que en cierto momento pensé que era un libro de texto y quise suicidarme... A veces uno lee libros sin entenderlos del todo. :|

Pero creo que amaré mucho a Oliver Sacks, ya que mi gran sensei Elvira Liceaga me ha recomendado que lea El sombrero y la esposa.  Y mirando ésta imagen... Me faltan muchos, pero sé dónde puedo conseguirlos.