domingo, 19 de agosto de 2018

El estanque nuevo en el 18 de marzo



Hace unos dos días llamé por teléfono llorando de angustia e impotencia. No podía decirle lo  que estaba pasando pero sabía que iba a sentirme mejor después de haber llorado con ella que es, casualmente, una de las pocas personas en mi vida con las que me atrevo a llorar fluidamente.

La historia se filtró a través de mi piel sin que yo pudiera detenerla. Como siempre fui agua, otras aguas llegaban a acomodarse en mí sin que me diera cuenta de eso hasta ahora que lo estoy escribiendo. Así parece todo tener más sentido.

 Como decía, mi espacio reservado para aguas nuevas estaba ya desbordándose, casi nunca me doy cuenta de la inaccesibilidad que tengo a su moderación hasta que me percato de que me estoy inundando. Entonces mis pasos se aletargan y mi cuerpo se repele a la alberca como sistema de supervivencia para no desperdigarme en ella y perderme. Irme.

El desagüe se tiene que activar por sí solo, funciona de manera autónoma, de lo contrario desapareceríamos juntos.

Regresando a la llamada.

Días antes, cerca de la entrada el deportivo, habían empezado a construir unos cimientos pequeños para lo que, me imaginé, sería un tipo de fuente y que terminó siendo un estanque al que le atiborraron un montón de peces de color naranja. Esa escena me había remitido a, días antes, un paseo primerizo hecho en el jardín botánico de ciudad universitaria.

Nunca antes había entrado a ese lugar al que llevaba años idealizando. 


INCOMPLETO POR JUGARLE AL VERGAS Y PENSAR QUE LO PODÍA CONTINUAR DESPUÉS, NI SIQUIERA LA FECHA ORIGINAL TIENE



jueves, 25 de enero de 2018

Soy yo después de tantos años, ni tantos. solo 4.


Estos días he estado pensando (y pensándote) (y quizá por default pensándonos) con una distancia que me atraviesa tan de tajo que siento que no te extraño.

Ya es más de una treintena de días que no sé nada de ti, a excepción de las cositas vanales o superficiales que de repente me llegan, porque claro, cómo iba esperar un borrón y cuenta nueva si estabas (aún estás) atravesada en cada uno de mis vértices.

Me pongo a pensar en cómo es que vamos por la vida buscando personas con quién congeniar lo más natural posible y ¡chas! cuando encuentras a alguien que embona bonitamente contigo entonces tratas de asirle de alguna manita o algún cabellito. Bueno, yo hago eso. Yo hice eso contigo, me tenía en ti como el agua se adapta cualquier superficie, tú eras mi contenedor y cuando te fuiste me derramé quien sabe a donde.

Mis amigas, que también son tus amigas, han cobijado tu partida y sin embargo sé que algo falta.

Entonces, platicando con Magally me di cuenta de que lo que he vivido en los últimos meses han sido unas rupturas terribles de un montón de comodidades que tenía conmigo y que se fueron de golpe, todas. Tú, por supuesto eras mi récamara, eras mi colchón calientito y cómodo, ellas eran mis cobijas. Digamos que ahora sólo tengo conmigo unas cobijas preciosas que me abrazan pero se están yendo.

Quisiera decirte que pienso en ti todos los días, sin excepción de si es sábado o un día ajetreadamente muy ocupado. Chistosamente en estos últimos te pienso más, pues tu solías escucharme, abrazarme y prepararme un tecito al final del día. Me pregunto si estas bien, si estas feliz, si estas mejor sin mí, y le rezo incansablemente al agua por que sea así.

Probablemente sea injusto decir que estás mejor sin mí. La verdad es que yo estoy bien sin ti y aunque te extraño un mar entero, ese mar ya se está extinguiendo y, preciosamente, dejará un rastro de sí en mí. Una parte de ti en mí para siempre. Creo que estas cosas sí las puedo eternizar porque al final yo soy todas las personas que he conocido -¿recuerdas al autor que dijo esto?- y soy más las personas que he amado, y todavía más soy las personas que quise dejar en mí. Así que esta eternidad queda en mí, al menos hasta mi muerte. ¿Crees que la eternidad es perdurable? 

Además, no sé por qué, pero sigo aprendiendo cosas de ti aún con tu ausencia encima. En una de esas, por ejemplo,comprobé que las relaciones sociales-humanas, en general, son dificilísimas. Y no es que no lo supiera ya, pero me di cuenta de que contigo estaba en una zona de confort extremadamente bella en donde no tenía que lidiar con gente que no supiera bailar en los bares, o que se pusiera demasiado borracha y yo tuviera que huir. O de saber y sentir que la sinceridad no siempre cae en buenos ojos, que las relaciones se construyen con el pesar de los años, con esfuerzo, amor y deseo.

¿Quién nos enseña a valorar estas relaciones? Quien sea que tenga ese cargo en la vida no lo está haciendo bien porque se me hace inútilmente injusto que, esta relación que tú y yo terminamos, desaparezca de la faz de la existencia sin decir agua va. ¿Es que no es ya demasiado triste el mundo por sí solito como para que todavía le quitemos las pizquitas de amor que sus humanitas crearon dentro de él? Porque sí, lo voy a decir y no me cansaré nunca de presumir que juntas construimos una relación del tamaño y consistencia del cielo. ¿que por qué terminó? Ja.

Y es que si me pongo a confesarte ahora mismo que, mis sentimientos estos días han estado apacibles gracias a pensar, sentir y saber que nuestra relación fue un triunfo maravilloso en medio de un caos inasequible, probablemente me de cuenta de que sí. Nuestra relación se terminó y lo hizo en el punto más alto de las contrariedades, que si bien fueron poquisímas -y este hecho me hizo idealizarnos- fueron. Y porque tú y yo sabemos de esas fuerzas de creación y de conflictos que devienen nuevos mundos y esos nuevos mundos probablemente ya no los íbamos a descubrir juntas.

Entonces, agradezco todas y cada una de tus palabras, de tus apoyos incondicionales, agradezco tus brazos y abrazos siempre dispuestos a ceder y a bailar, agradezco tus ojos y tu sonrisa que, recuerdo, desde el primero hasta el último día sonreían al verme después de algunos días a la distancia y yo bobamente te preguntaba de qué reías pero te abrazaba con fuerza, obviamente mis ojos te respondían y era un juego casi que ritual para ellos.

Agradezco las mañanas llenas de besos que nunca había tenido, la hechura de tus hot cakes perfectos que siempre te envidié y que además tomaba como pretexto para que tú los prepararas. Agradezco que me hayas despertado aquella vez que soñaba que alguien quería llevarme y me hayas abrazado hasta quedarme dormida de nuevo. El día que iba a poner el proyecto de mi tesis llegaste sin antes  decirme nada y ha sido de los días en que me he sentido más acompañada, recuerdo tu rostro lleno de orgullo. Nunca nadie me había querido tanto, con tanta admiración y respeto como lo hiciste tú.

Gracias por tu sinceridad. Aunque estos días he tenido un monzón dentro mío que me ha acercado a ti de maneras irremediablemente dolorosas, sé que debemos seguir construyendo nuestros sueños en caminos distintos. Ojalá pudiera decirte que a mí también me gustaría ser tu amiga pero es que ¿sabes qué sucede? sucede que, por lo menos ahora, no estoy lista para estar y sobre todo ser de otra manera que no conozco y además desechar otra que yo amaba ser contigo. Tú ya sabes que yo soy de procesos prolongados.

Ojalá tuviera la manera de hacerte saber esto. No sé cuánto tiempo tenga que pasar para que yo pueda estar cerca de ti sin que duela demasiado. Me prometo que voy a intentar deconstruir esta parte de mis prácticas amorosas en la vida. Qué chistoso, en relaciones pasadas aprendí lo que apliqué contigo y este es el cliché más feo de la vida pero es real.

Agradezco, María, Valeria, La Vala, La Marí, Marani, Mor, Moñ, tus labios, nuestros besos, nuestros juegos, nuestras complicidades, nuestras manías, nuestro lenguaje, agradezco mi amor por ti. Gracias, gracias, gracias, por todo lo que tú y yo sabemos, no terminaría nunca de escribirlo. Agradezco, inconteniblemente, de esos agradecimientos que no me caben en el pecho, nuestra historia, yo me hice y espero que tú también hayas construido algo para ti.

Juro que esta canción llego a mí en estos días y pues.. queda como anillo al dedo ¿no?

Chauñ.

Estábamos los dos mirando el mar cuando la tarde moría
Como moría lo nuestro, juro que no lo sabía
Miré para mi derecha, vi que desaparecías
Grité con todas mis fuerzas y noté que no me oías


Me quedé toda la noche en la arena
Intenté que algo valiera la pena
No puedo conseguir, cambiar ni corregir
Lo que me corre en las venas.


Corazón hoy no dejes de latir
Te alejaste un día, ahora decidiste venir


Ha pasado más de un año y vos no estás
¿Por qué habría de creerte?
Hubiera dado la vida y mucho más
Por sólo volver a verte


No podría darme el lujo de ceder ante tu llanto
No pienso abrir las heridas
De haberte querido tanto


Escuché pero dejé que se fuera
Recordé todo lo libre que era

No puedo conseguir, cambiar ni corregir
Lo que me corre en las venas


Corazón hoy no dejes de latir
Te alejaste un día, ahora decidiste venir
Corazón hoy no dejes de latir
Te alejaste un día, y ahora decidiste venir


Chau


Corazón te alejaste un día
Corazón te alejaste un día
Corazón



https://www.youtube.com/watch?v=evl6IEJLM28