Hay formas bastante crueles de darnos cuenta de lo que en verdad podemos llegar a ser si estamos cegados. Y repito: estamos cegados. Porque es de esas veces que no sabemos que sentimos y caminamos sin darnos cuenta de la sincronía que tenemos alrededor para después tropezar, mirar un poco y fingir que ya sabíamos lo que estaba ocurriendo, que estábamos al tanto de todo. Y mientras pensamos que pronto llegará el momento para ponernos al corriente y sólo caminamos dejando pasar más tiempo y oportunidades. A veces es de gran utilidad quitarnos los cubrepiés' y sentir un poco la "realidad". Dejar el mundo de las fantasías y no esperar a que éstas se nos caigan de las manos y el mundo real nos golpee fuertemente, empezar por analizarnos a nosotros mismos, si es que nos sentimos o nos sabemos perdidos. Pero ya estamos todos enterados de que es mucho más cómodo ser soñador y volar, aunque sea solo.
1 comentario:
Recuerdo que aquí había puesto un comentario y mágicamente se borró. En fin, decía algo así como que alguna vez quizá lo leí o lo escuché no recuerdo bien, que las personas deprimidas son las que ven mejor la realidad... la ven como es y su nombre lo dice: real. Mientras que las personas felices la ven a su modo, dicen por ahí "color de rosa"...
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