lunes, 13 de agosto de 2012

San Miguel de Allende


He salido el fin de semana a recorrer calles empedradas y llenas de casas coloridas y bellas historias.Claro como toda mujer compulsiva, me he traído algunos detallitos, para mi... La risa que le dio a aquella señora que me dijo -¿Te lo envuelvo?. Entonces pensé: Sí claro, como regalo, pero ¿Para quién? Y entonces respondí -Sí, con dedicatoria para mi, porque luego los regalos ni los agradecen, luego de un segundo pensé que la señora se quedaría con un amargo recuerdo mío, y luego pensé: ¡Pasan mil personas mas por acá a diario, seguro un recuerdo con más peso me opaca! Como sea, así quedo el envuelto...

La verdad es que ni la quiero abrir, no la he abierto, tengo mi bonito y bello recuerdo, aun saliendo de la tienda, caminando por aquellos arcos. Y mirar fijamente a aquella rubia que traía por igual, una Nikkon, no sé qué modelo, pero sí vi  que quería ver mi modelo, el de la Nikkon, claro.


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